Capricho debe ser. Colección Gustavo Daniel Ríos

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Capricho debe ser. Colección Gustavo Daniel Ríos

Casa Escópica. Bahía Blanca, Argentina.

Agosto 2013

 

Mucho tiempo antes de que el concepto de arte cobrara su significado actual, cuando en la antigua Grecia las piezas realizadas con cierto criterio estético eran consideradas tan solo como artesanías derivadas del desarrollo de una técnica, ya había gente dispuesta a comprarlas, a exponerlas en su vivienda, a pugnar por ellas contra otros interesados, a conquistar tierras con el afán de incorporarlas en su haber.  En el caso del arte, el origen del coleccionismo precede incluso al del objeto de la colección, tomando en cuenta la acepción más moderna del término que empieza a difundirse recién con el Renacimiento.

¿Dónde radica el eje de una colección? ¿Qué determina la necesidad de adquirir una tras otra las obras de arte preciadas hasta que ya no quepan en casa alguna?

¿Se trata únicamente de una obsesión, de una manía, del deseo de posesión, de un capricho?

No todo pareciera ser tan irracional en la afición por el arte, se ponen en juego también cuestiones relativas a la economía, la historia, la investigación. Sin embargo, en esta actitud, claramente hay vestigios de una pasión, de un enamoramiento hacia las piezas, que al convivir con ellas comienzan a formar parte de uno mismo.

Una colección de arte ante todo, es el reflejo de una personalidad, la del coleccionista. Sus gustos, sus intereses, su osadía o su templanza se ponen de manifiesto al observar las obras que ha elegido: el tipo de técnica, las temáticas, el atesoramiento de las piezas de una determinada  generación de artistas y no de otras. Su mirada se va entrenando mediante el ejercicio de la observación y las experiencias acumuladas  Su colección se vuelve su espejo.

Cuando una obra pasa a integrar una colección privada,  pareciera que estas imágenes son retiradas de los ojos del público para ya no volver, accesible a partir del momento de su adquisición ante la presencia de sólo algunos privilegiados. De ahí parte la idea de realizar una muestra de estas características, sacando a la luz piezas de la colección de Gustavo Daniel Ríos, conformada en gran parte por artistas jóvenes de nacionalidades diversas, aunque en su mayoría argentinos.

Se trata de devolverles su visibilidad, insertarlas en nuevos contextos, nuevos paisajes, llevarlas de viaje y ofrecerlas de nuevo al mundo, incrementando las capas de percepción que flotan sobre estas obras.

El juego del coleccionismo de adueña del jugador, ¿hay acaso alguna forma de escapar? El álbum nunca está completo. Satisfacer los deseos siempre da lugar a otros nuevos que se actualizan periódicamente ante cada descubrimiento.

Porque el trabajo continuo y arduo de armar una colección de obras de arte también deviene en un acto de creación.

Evelyn Marquez

Alfio Demestre

Alfio Demestre

Clara Tomasini

Clara Tomasini

Tiziana Pierri

Tiziana Pierri

Ana Clara Soler

Ana Clara Soler

Benito Laren

Benito Laren

Jazmín Berakha

Jazmín Berakha

Mariela Scafatti

Mariela Scafatti

Rafael González Moreno

Rafael González Moreno

Natalia Cristófano

Natalia Cristófano

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